Banner
Banner
Banner
15-1-2012 Impacto social y económico del sector de la construcción

Antonio Plasencia, presidente de FEPECO (Publicado en El Día)


Dignificar al empresario de la construcción, tan atacado en los últimos tiempos, es importante no solo para Fepeco en particular, como patronal del sector en nuestra provincia, sino que, en general, es clave para nuestra economía y sociedad. Siempre que nos quieran escuchar, e incluso aunque no lo hagan, seguiremos en ese empeño. Los empresarios del sector estamos dispuestos a liderar de nuevo el crecimiento económico de nuestra tierra, porque tenemos la responsabilidad de ser los impulsores de la economía, como ha sido siempre. Y nos enfrentaremos a quien quiera paralizar la construcción, pero tenderemos una mano a los que apuesten por fortalecer el sector, que en definitiva es apostar por un crecimiento seguro de la economía y un desarrollo social para asegurar el futuro de nuestros hijos en Canarias.


Ahora más que nunca se ha hecho realidad lo que venimos diciendo desde la Federación durante los últimos treinta y cinco años. A saber: que la construcción es el motor de la economía y la verdadera "locomotora" que arrastra por los demás sectores económicos. Cuando se para, se produce una verdadera recesión en el empleo y en la actividad. Miles de trabajadores que ahora desgraciadamente están desempleados pueden dar buena fe de lo que decimos. Otra cosa son los ataques continuos y gratuitos de los de siempre contra la construcción, claro está, realizados desde trabajos seguros y estables y desde cómodos despachos, como algunos funcionarios o profesores de Universidad, o con intereses ajenos a nuestra Isla, por poner unos ejemplos de todos conocidos en nuestra Comunidad Autónoma. Además de otros iluminados que solo buscan notoriedad social y mediática, precisamente, denigrando gratuitamente al sector de la construcción.


No se trata de defender posturas difíciles o actitudes censurables, sino de explicar de forma clara y sencilla dos premisas claras: que el sector de la construcción es mucho más que el ladrillo, cuando se utiliza esta expresión de forma peyorativa y despectiva, y que el empresario de la construcción, como el resto de empresarios, es un valiente, decidido a arriesgar su patrimonio personal y empresarial, y me atrevo a decir que hasta su salud, por sacar adelante su empresa y a crear puestos de trabajo, claro está, con la intención de obtener un beneficio. Porque esa es la función social del empresario.


La situación difícil que padecemos ha hecho patente que estas dos premisas son realidades incuestionables, pese a que algunos todavía lo sigan negando: que les pregunten a tantos trabajadores que ejercían su trabajo en la construcción y ahora no lo encuentran por ningún lado, a las empresas constructoras, promotoras, pero también auxiliares, ferreterías, fabricantes de materiales o de puertas, fontaneros, electricistas, talleres de aluminio, carpinterías, comercios, etc., de si el sector de la construcción es importante para la economía de nuestra tierra. Ellos lo saben, porque padecen ahora su paralización.


Quizá no salgamos de la crisis por la construcción, pero lo que está claro es que no saldremos de la misma sin la construcción. Llevamos unos años con unos datos positivos en cuanto al turismo, pero su repercusión en el empleo no se ha hecho notar. Porque solo no puede arrastrar a los demás sectores. El binomio construcción-turismo, eso sí, es una apuesta segura y de futuro para crear empleo y comenzar la ansiada recuperación económica y crear confianza en la economía.


La Administración tiene que comprender, y seguro que lo sabe ya, que sin construcción no hay vida, que las inversiones en infraestructuras son determinantes y claves para el crecimiento económico y social de cualquier territorio, y que la apuesta decidida por el mercado de la vivienda da respuesta a una demanda social, y sobre todo aumenta la calidad de vida de nuestros ciudadanos. Pero, sobre todo, solicitamos enérgicamente que, ante la imperiosa necesidad de liquidez de cientos de empresas del sector, se hagan efectivos los impagos que las distintas administraciones adeudan a las empresas. Esta deuda, que en algunos casos sufre retrasos de dos años, imposibilita que, en ocasiones, las empresas puedan pagar a sus trabajadores y proveedores. En muchos casos es desesperada y dramática la situación de las pequeñas y medianas constructoras locales que se dedican a la obra civil. Las razones de esta situación son, por un lado, la ya citada elevada deuda que tienen las Administraciones Públicas con las empresas, y, en segundo lugar, el recorte en los planes de inversión que ha emprendido el sector público para cumplir con la reducción del déficit. Los recortes presupuestarios nunca deben hacerse en el capítulo de inversiones; hay otras partidas que se podrían aminorar o eliminar, que incluso no se notaría su ausencia. Y nos referimos a tantos gastos superfluos que vemos en las Administraciones.


Las entidades financieras han pasado de querernos demasiado a olvidarse conscientemente de nosotros. Los mismos que antes nos perseguían para que hiciéramos las pólizas y las hipotecas con su banco ahora se esconden. Nosotros seguimos siendo los mismos; los que han cambiado son ellos. La falta de crédito al sector para iniciar nuevos proyectos, cuando se trata de financiar inmuebles con un precio ajustado y con una demanda garantizada, es insostenible. No solo para el empresario y el ciudadano, sino también para la economía.


La llamada exposición problemática de los bancos y cajas de ahorros vinculada a la actividad de la promoción inmobiliaria ha sido culpa exclusivamente de las políticas expansivas de las entidades financieras, que arrastraron a nuestro sector a una deriva también expansiva de la actividad, insostenible en el tiempo. Los empresarios de la construcción no somos los culpables de la crisis, sino todo lo contrario, los primeros perjudicados. Los bancos son los verdaderos responsables de la situación que hoy estamos viviendo, junto a la voracidad de las distintas Administraciones Públicas, por recaudar vía impuestos y desangrar económicamente a las empresas, quitándole su liquidez para emprender nuevos proyectos e invertir. Más del 28% del coste total de una inversión y promoción inmobiliaria se va en tasas, impuestos y licencias, por lo que ahora, al reducirse las mismas por la paralización de la actividad, lo que ha dejado al descubierto son unas Administraciones sobredimensionadas en personal, sobre todo de confianza, que "vivían" de la construcción.


No podemos olvidar los efectos positivos que sobre el empleo y la generación de actividad tendría la inversión en política de vivienda de protección oficial y de rehabilitación y reformas de todo el parque público de viviendas en Canarias, que se encuentra muy deteriorado. Tenemos que cambiar los parámetros; se tiene que ir a la rehabilitación, conservación y mantenimiento de lo ya ejecutado. En Fepeco, con la aportación, ideas y sugerencias de muchos empresarios y profesionales del sector, hemos creado el Registro de Empresas de Rehabilitación y Reformas, RRR, enfocado a esta filosofía de apuesta por el mantenimiento frente a la obra nueva. Por poner un ejemplo, desde hace diecisiete años nuestra Federación ha expuesto documentalmente, por activa y por pasiva, al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y a cuantos han querido escuchar que había que rehabilitar uno de los barrios más entrañables de Santa Cruz, como es El Toscal. Rehabilitar lo necesario, construir lo indispensable, reconvertir las calles en vías peatonales, con el fin de que florezcan el comercio, la restauración y dar vida a una zona actualmente degradada en el centro de nuestra ciudad y que se convirtiera en un polo de atracción para el turismo de cruceros que entra por nuestro puerto y se encuentra desorientado en una plaza de la Candelaria llena de cachivaches y vacía de actividad comercial o de ocio. Pues bien, después de casi dos décadas, El Toscal se está cayendo y nadie hace nada. ¡Así nos va!


Mientras los políticos sigan mirando para otro lado y no se fijen en la construcción, seguiremos en caída libre. Como en otras crisis, también saldremos adelante, porque los empresarios de la construcción estamos acostumbrados a superar obstáculos y volveremos a ser los artífices de la recuperación, arrastrando a la economía de nuestra tierra por senderos de progreso y estabilidad.

 

Fepeco en los Medios de Comunicación

18-2-2012 ¿A dónde va Santa Cruz de Tenerife?

ARTÍCULO DE ANTONIO PLASENCIA, PRESIDENTE DE FEPECO, PUBLICADO EN EL PERIÓDICO EL DÍA EN TRES PARTES, EL 18, 19 Y 20 DE FEBRERO


CADA MES que pasa vemos cómo el desempleo sigue aumentando en nuestra provincia. Cierran comercios, cierran industrias, cierran oficinas. En todos los municipios la mayoría de los comercios y empresas tienen uno de los siguientes rótulos: "se alquila", "se traspasa", "se vende", o "cerrado". Nuestros gobernantes tienen que enfrentarse a esta difícil crisis que padecemos con altura de miras y valentía política, y ser conscientes de la gravedad de la situación, dejando de lado propuestas de cara a la galería con la pretensión, suponemos, de dar la sensación de que se hace algo.


Los políticos tienen que abordar los grandes retos y los grandes problemas que tiene nuestra tierra, muchos de ellos derivados de la falta de aprobación de los Planes Generales de Ordenación, PGO, que acumulan años y años de retrasos, un tiempo perdido para unos municipios que, poco a poco, están cayendo en la decadencia.


El PGO de Santa Cruz de Tenerife es fundamental, sobre todo para crear empleo. Los proyectos paralizados y las inversiones previstas crearían unos siete mil empleos directos. El PGO también es importante para saber cuándo, cómo y dónde se pueden realizar actividades de carácter económico y social en el municipio. Un plan general no solo permite la construcción de nuevas viviendas, como dicen equivocadamente e interesadamente algunas personas. También facilita la apertura de nuevos comercios, oficinas e industrias; establece nuevas dotaciones sanitarias, educativas y culturales; consolida nuevos viarios y zonas urbanas; puede rehabilitar barrios y espacios degradados. Todo ello con claridad, transparencia y sin estar sujetos a interpretaciones y discrecionalidades funcionariales o políticas.


La sociedad canaria demanda miles de puestos de trabajo. Ese es el verdadero problema que tenemos los canarios, y los únicos que pueden dar respuesta a esa demanda somos los empresarios. ¡Claro, cuando nos dejan trabajar! Los nuevos empleos no van a caer del cielo ni de los menguantes presupuestos públicos, ni de los "iluminados" del no a todo y que se autoproclaman y se creen los únicos defensores de la isla. Porque parece que solo existen en Tenerife. ¡Será que son una especie endémica!


Los puestos de trabajo los crean las empresas, los autónomos y los emprendedores. Y por eso los políticos deben facilitar la inversión y la creación de nuevas actividades, quitando piedras en el camino. Donde se crean condiciones adecuadas, como se puede ver en el centro de La Laguna, surgen nuevos negocios y actividades, se rehabilita, se invierte, y crecen el optimismo, el empleo y la riqueza en una espiral ascendente. Pero si todo son problemas, retrasos, multas, caprichos funcionariales, impuestos y burocracia sin fin, llegan el cierre y la deslocalización de empresas, se paralizan proyectos, crecen el desánimo y el pesimismo y los inversores se marchan. Y así, poco a poco, año tras año, las distintas zonas de las ciudades y municipios languidecen y mueren. La no aprobación de los Planes Generales de Ordenación Urbana hace que nuestro territorio esté enfermo, o mejor dicho, en urgencias, con diagnóstico de encefalograma plano.


Desde Fepeco hemos reclamado por activa y por pasiva la aprobación definitiva del PGO de Santa Cruz y del resto de municipios, porque estamos convencidos de que se trata de una herramienta fundamental para cambiar la situación actual y afrontar una nueva etapa de crecimiento, progreso y modernidad para nuestra ciudad. Y sobre todo, para crear empleo. Sabemos que hay problemas legales, y que hay que cumplir con las leyes, pero se trata de normas humanas, no de una maldición divina. Hay que buscar, aprobar y aplicar con rapidez los cambios legales necesarios para superar los problemas y reparos planteados, como el que se puedan quedar fuera de ordenación miles y miles de viviendas. Recientemente, el primer teniente de alcalde de Santa Cruz declaraba que esta situación tendría que llevarse al Parlamento de Canarias, o incluso al Congreso, en Madrid. Un ejemplo más de las consecuencias disparatadas derivadas de una maraña de leyes, muchas veces carentes de lógica, previsión y sentido común.


Hemos leído con gran satisfacción, porque así lo venimos denunciando desde Fepeco hace más de quince años, que un ministro se quejaba de la excesiva legislación y burocracia para obtener cualquier licencia administrativa. Normas que poco a poco nos han ido enredando y paralizando, y que ahora nos ahogan en medio de la gran tormenta de la crisis económica, arrastrándonos al fondo del paro y la pobreza. La propia consejera de Empleo del Gobierno de Canarias ha señalado lo inoperante e ineficaz que es la inflación legislativa que padecemos. Toda una maraña que paraliza cualquier inversión y solo sirve para que los que con la excusa del no a cualquier inversión y proyecto en Tenerife judicialicen la actividad económica y paren el progreso de nuestra isla y la creación de empleo.


¿Serán capaces de sacar adelante el PGO los regidores del Ayuntamiento capitalino antes del 23 de junio de 2012, que es la fecha que le ha indicado el Gobierno de Canarias para subsanar el documento y presentarlo con todas las garantías legales? ¿O por el contrario seguirán enredados en buscar culpables y no en encontrar soluciones? Un Plan General no debe ser un campo de batalla, sino un punto de encuentro y de consenso, donde quien salga ganando siempre sea la ciudad.


En FEPECO estimamos que la aprobación del PGO de Santa Cruz permitiría crear unos 7.000 nuevos puestos de trabajo en la ciudad. Pero hay que tener claro que el PGO es una herramienta, nada más. Santa Cruz y la mayoría de los municipios de nuestra Isla necesitan propuestas serias que permitan la reactivación económica, iniciativas políticas que faciliten inversiones importantes, que generen empleos estables y de calidad. Es la única forma de reducir el paro y evitar la emigración de muchos de nuestros jóvenes con una elevada formación, para beneficio de las economías de otras comunidades autónomas y países.


Sin embargo, de momento lo que vemos es parálisis política y ocurrencias decepcionantes. ¿Dónde están las iniciativas serias para crear actividad económica y empleo? Ahí tenemos el caso de la posible utilización del puerto de Santa Cruz para celebrar conciertos musicales. No seremos nosotros quienes neguemos su oportunidad, pero de ahí no sacaremos el empleo que necesitan miles de nuestros ciudadanos. Son espacios que han costado millones y millones de euros de inversión pública y que están destinados, en teoría, a favorecer la instalación de industrias y almacenes de transporte y logística, no parques temáticos musicales.


Y más sorprendente por su oportunidad, con todo lo que está cayendo, es la idea de la creación de huertos urbanos en Santa Cruz. Es verdad que son una realidad en muchas ciudades del mundo, pero que se gasten energías y tiempo de los dirigentes políticos en estas cuestiones, con el dramático panorama social con que nos encontramos, nos parece una broma de mal gusto y de una insensibilidad social alarmante. Porque la utilidad de los mismos para la regeneración económica no la vemos, a no ser que sirvan para proporcionar alimentos a las personas que lo están pasando mal en nuestra capital, porque no tienen un empleo, o como la solución a la crisis de nuestra agricultura isleña. Es una nueva ocurrencia que demuestra que algunos políticos no están para lo que suponga inversión y progreso viable en Santa Cruz y en la isla de Tenerife, sino para plantear utópicas propuestas de tipo económico, que no pueden crear los miles de puestos de trabajo que demanda la ciudad a corto plazo. ¡Cómo se nota que nunca han creado una empresa!


El PGO también es necesario para afrontar en serio la activación turística y comercial de Santa Cruz. Pero hay que agilizar los trámites y licencias, y facilitar la inversión. Es inaudito tener que esperar dos o tres años por una licencia para rehabilitar o construir un hotel. En cambio, en Las Palmas es el propio Ayuntamiento quien impulsa la construcción de un hotel de negocios de cuatro estrellas con una inversión de 22 millones de euros, con el objetivo de consolidar la capital grancanaria como destino turístico de calidad y de congresos. Así se aburre hasta el empresario canario más animoso, por mucho amor que se le tenga a esta tierra. Y no digamos en el caso de empresas foráneas, en unos tiempos donde los capitales se mueven por todo el mundo buscando las mejores oportunidades, y los inversores no están para perder su tiempo y dinero pendientes de la pachorra o de las exigencias de burócratas con sueldo y puesto de trabajo asegurado o de políticos utópicos.


Santa Cruz quiere ser puerto base para cruceros, al estilo de Barcelona. Pues mucho tendrán que cambiar las cosas para que la capital se beneficie realmente de esa iniciativa, y los turistas no acaben esperando por sus buques en otras islas. Además, de poco vale que lleguen miles de turistas de cruceros si la ciudad carece de atractivo y presenta un aspecto decadente, sucio y hasta vergonzoso en muchas zonas. ¿Qué impresión se lleva un turista de crucero que decida aprovechar su escala en Santa Cruz para visitar la ciudad y disfrutar de sus zonas de baño? ¿Cómo está la salida de la zona portuaria? ¿Cómo están los alrededores del Parque Marítimo y el Auditorio? ¿El Palmétum se podrá visitar alguna vez? ¿Veremos alguna vez la regeneración de la playa de Las Teresitas? ¿O de muchas zonas del centro de Santa Cruz, como el barrio del Toscal, la zona de la calle Miraflores, o el entorno de la propia plaza de España, con un charco insulso, cuando tiene agua, donde la fuente solo funciona unos minutos cada hora? ¿Qué recuerdo se llevan esos cruceristas después de haber recalado en otras ciudades mucho más cuidadas y atractivas?


Menos mal que tenemos paisajes naturales de gran belleza, e instalaciones turísticas muy atractivas en el norte y en el sur de la isla y un importante entorno histórico y cultural en La Laguna, porque, de lo contrario, los buques de crucero pasarían de largo de Santa Cruz, para alegría de otros puertos competidores cercanos.


Recientemente, EL DÍA publicaba la noticia de que los puertos tinerfeños perdían tráfico de mercancías, mientras que los de Las Palmas lo ganan. Entonces, nos podríamos preguntar: ¿en un sitio se hacen las cosas bien y en otro mal? La capital de Tenerife no puede seguir sumida en la parálisis y en la decadencia. Ahí tenemos el ejemplo de Las Palmas, que en los últimos años ha realizado importantes actuaciones en sus playas, en su puerto, en sus alojamientos hoteleros y en su entorno urbano y viario. Mientras tanto, en Santa Cruz se han pasado los años y años "un pasito pa'lante y dos pa'trás", mareando la perdiz y sin dar solución a los problemas de El Toscal, del centro urbano, de Las Teresitas, de la costa, del puerto o de los barrios. Y mucha responsabilidad de esto la tienen los que sistemáticamente han bloqueado cualquier iniciativa económica e inversora.


No podemos aceptar que mientras otras ciudades progresan y mejoran sus playas, sus infraestructuras, sus barrios y sus dotaciones sociales, Santa Cruz sufra la paralización continua de sus principales proyectos. De una vez por todas, los políticos tinerfeños, con consenso y dejando de lado luchas e intereses partidistas, deben afrontar con valentía y decisión la aprobación del PGO de Santa Cruz, simplificando en el Parlamento de Canarias unas normas aprobadas en el pasado que fueron diseño y obra de unos legisladores y técnicos no sabemos si en algunos casos jaleados y estimulados por intereses contrarios al progreso de Tenerife y de su capital.


No podemos seguir perdiendo el tiempo hablando y discutiendo sobre el PGO en foros de todo tipo, y especialmente en asambleas donde no asisten más de treinta personas, mientras la ciudad clama desde hace años por soluciones efectivas. Mucho ha llovido desde que, en 1995, propusimos desde Fepeco al Ayuntamiento de Santa Cruz una serie de proyectos para la rehabilitación del barrio de El Toscal y el desarrollo de otras zonas urbanas degradadas de la ciudad. Incluso editamos el libro "Influencia del Plan General de Ordenación en el sector de la construcción de Santa Cruz de Tenerife", escrito por D. Manuel Hidalgo, eminente urbanista y abogado, donde también planteábamos diversas propuestas de futuro para la ciudad. Un trabajo que desde entonces duerme el sueño de los justos.


Porque ideas y proyectos serios y viables ha habido, y hay, para modernizar y hacer crecer la ciudad. Sin embargo, necesitamos gobernantes con coraje, con altura de miras, con preparación y visión de futuro, y con amor por Santa Cruz. Necesitamos políticos valientes, que pasen ya a la acción, porque Santa Cruz está herida de muerte y no podemos dejar que se muera.


Los miles de desempleados de Santa Cruz son la prioridad y los empresarios estamos dispuestos a crear los puestos de trabajo que se necesitan, pero no lo podemos hacer porque desde grupos minoritarios y desde la propia Administración bloquean, paran y denominan pelotazo a cualquier iniciativa seria de inversión y empleo, y ¡así nos va!, con dirección a no se sabe dónde.


Los empresarios, que sabemos lo que es crear empleo, estamos dispuestos a trabajar en nuestra y por nuestra tierra, pero también somos responsables y desde luego no demagógicos. Ahí está el Informe de Coyuntura Económica de la CEOE-Tenerife, muy importante por los datos, que prevé un desempleo del 32%, una menor llegada de turistas y la caída del PIB. Toda una advertencia de la difícil situación en la que estamos y, parece ser, que sufriremos. Lo que exige una profunda y sería reflexión para que dejemos los particularismos y protagonismos y afrontemos el futuro con responsabilidad y menos sectarismo. Unión y capacidad de diálogo. Todos tenemos que mirar en la misma dirección, porque nuestra ciudad y nuestra Isla así lo demandan.


¿Hacia dónde va Santa Cruz? Pues sencillamente a donde seamos entre todos capaces de llevarla y donde se merece, a su progreso y desarrollo y, sobre todo, a crear empleo y actividad económica. Cada uno en su sitio, todos tenemos que arrimar el hombro en estos momentos difíciles, y la base es la aprobación del Plan General de Ordenación. Y si se quiere, sí se puede.

 
15-1-2012 Impacto social y económico del sector de la construcción

Antonio Plasencia, presidente de FEPECO (Publicado en El Día)


Dignificar al empresario de la construcción, tan atacado en los últimos tiempos, es importante no solo para Fepeco en particular, como patronal del sector en nuestra provincia, sino que, en general, es clave para nuestra economía y sociedad. Siempre que nos quieran escuchar, e incluso aunque no lo hagan, seguiremos en ese empeño. Los empresarios del sector estamos dispuestos a liderar de nuevo el crecimiento económico de nuestra tierra, porque tenemos la responsabilidad de ser los impulsores de la economía, como ha sido siempre. Y nos enfrentaremos a quien quiera paralizar la construcción, pero tenderemos una mano a los que apuesten por fortalecer el sector, que en definitiva es apostar por un crecimiento seguro de la economía y un desarrollo social para asegurar el futuro de nuestros hijos en Canarias.


Ahora más que nunca se ha hecho realidad lo que venimos diciendo desde la Federación durante los últimos treinta y cinco años. A saber: que la construcción es el motor de la economía y la verdadera "locomotora" que arrastra por los demás sectores económicos. Cuando se para, se produce una verdadera recesión en el empleo y en la actividad. Miles de trabajadores que ahora desgraciadamente están desempleados pueden dar buena fe de lo que decimos. Otra cosa son los ataques continuos y gratuitos de los de siempre contra la construcción, claro está, realizados desde trabajos seguros y estables y desde cómodos despachos, como algunos funcionarios o profesores de Universidad, o con intereses ajenos a nuestra Isla, por poner unos ejemplos de todos conocidos en nuestra Comunidad Autónoma. Además de otros iluminados que solo buscan notoriedad social y mediática, precisamente, denigrando gratuitamente al sector de la construcción.


No se trata de defender posturas difíciles o actitudes censurables, sino de explicar de forma clara y sencilla dos premisas claras: que el sector de la construcción es mucho más que el ladrillo, cuando se utiliza esta expresión de forma peyorativa y despectiva, y que el empresario de la construcción, como el resto de empresarios, es un valiente, decidido a arriesgar su patrimonio personal y empresarial, y me atrevo a decir que hasta su salud, por sacar adelante su empresa y a crear puestos de trabajo, claro está, con la intención de obtener un beneficio. Porque esa es la función social del empresario.


La situación difícil que padecemos ha hecho patente que estas dos premisas son realidades incuestionables, pese a que algunos todavía lo sigan negando: que les pregunten a tantos trabajadores que ejercían su trabajo en la construcción y ahora no lo encuentran por ningún lado, a las empresas constructoras, promotoras, pero también auxiliares, ferreterías, fabricantes de materiales o de puertas, fontaneros, electricistas, talleres de aluminio, carpinterías, comercios, etc., de si el sector de la construcción es importante para la economía de nuestra tierra. Ellos lo saben, porque padecen ahora su paralización.


Quizá no salgamos de la crisis por la construcción, pero lo que está claro es que no saldremos de la misma sin la construcción. Llevamos unos años con unos datos positivos en cuanto al turismo, pero su repercusión en el empleo no se ha hecho notar. Porque solo no puede arrastrar a los demás sectores. El binomio construcción-turismo, eso sí, es una apuesta segura y de futuro para crear empleo y comenzar la ansiada recuperación económica y crear confianza en la economía.


La Administración tiene que comprender, y seguro que lo sabe ya, que sin construcción no hay vida, que las inversiones en infraestructuras son determinantes y claves para el crecimiento económico y social de cualquier territorio, y que la apuesta decidida por el mercado de la vivienda da respuesta a una demanda social, y sobre todo aumenta la calidad de vida de nuestros ciudadanos. Pero, sobre todo, solicitamos enérgicamente que, ante la imperiosa necesidad de liquidez de cientos de empresas del sector, se hagan efectivos los impagos que las distintas administraciones adeudan a las empresas. Esta deuda, que en algunos casos sufre retrasos de dos años, imposibilita que, en ocasiones, las empresas puedan pagar a sus trabajadores y proveedores. En muchos casos es desesperada y dramática la situación de las pequeñas y medianas constructoras locales que se dedican a la obra civil. Las razones de esta situación son, por un lado, la ya citada elevada deuda que tienen las Administraciones Públicas con las empresas, y, en segundo lugar, el recorte en los planes de inversión que ha emprendido el sector público para cumplir con la reducción del déficit. Los recortes presupuestarios nunca deben hacerse en el capítulo de inversiones; hay otras partidas que se podrían aminorar o eliminar, que incluso no se notaría su ausencia. Y nos referimos a tantos gastos superfluos que vemos en las Administraciones.


Las entidades financieras han pasado de querernos demasiado a olvidarse conscientemente de nosotros. Los mismos que antes nos perseguían para que hiciéramos las pólizas y las hipotecas con su banco ahora se esconden. Nosotros seguimos siendo los mismos; los que han cambiado son ellos. La falta de crédito al sector para iniciar nuevos proyectos, cuando se trata de financiar inmuebles con un precio ajustado y con una demanda garantizada, es insostenible. No solo para el empresario y el ciudadano, sino también para la economía.


La llamada exposición problemática de los bancos y cajas de ahorros vinculada a la actividad de la promoción inmobiliaria ha sido culpa exclusivamente de las políticas expansivas de las entidades financieras, que arrastraron a nuestro sector a una deriva también expansiva de la actividad, insostenible en el tiempo. Los empresarios de la construcción no somos los culpables de la crisis, sino todo lo contrario, los primeros perjudicados. Los bancos son los verdaderos responsables de la situación que hoy estamos viviendo, junto a la voracidad de las distintas Administraciones Públicas, por recaudar vía impuestos y desangrar económicamente a las empresas, quitándole su liquidez para emprender nuevos proyectos e invertir. Más del 28% del coste total de una inversión y promoción inmobiliaria se va en tasas, impuestos y licencias, por lo que ahora, al reducirse las mismas por la paralización de la actividad, lo que ha dejado al descubierto son unas Administraciones sobredimensionadas en personal, sobre todo de confianza, que "vivían" de la construcción.


No podemos olvidar los efectos positivos que sobre el empleo y la generación de actividad tendría la inversión en política de vivienda de protección oficial y de rehabilitación y reformas de todo el parque público de viviendas en Canarias, que se encuentra muy deteriorado. Tenemos que cambiar los parámetros; se tiene que ir a la rehabilitación, conservación y mantenimiento de lo ya ejecutado. En Fepeco, con la aportación, ideas y sugerencias de muchos empresarios y profesionales del sector, hemos creado el Registro de Empresas de Rehabilitación y Reformas, RRR, enfocado a esta filosofía de apuesta por el mantenimiento frente a la obra nueva. Por poner un ejemplo, desde hace diecisiete años nuestra Federación ha expuesto documentalmente, por activa y por pasiva, al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y a cuantos han querido escuchar que había que rehabilitar uno de los barrios más entrañables de Santa Cruz, como es El Toscal. Rehabilitar lo necesario, construir lo indispensable, reconvertir las calles en vías peatonales, con el fin de que florezcan el comercio, la restauración y dar vida a una zona actualmente degradada en el centro de nuestra ciudad y que se convirtiera en un polo de atracción para el turismo de cruceros que entra por nuestro puerto y se encuentra desorientado en una plaza de la Candelaria llena de cachivaches y vacía de actividad comercial o de ocio. Pues bien, después de casi dos décadas, El Toscal se está cayendo y nadie hace nada. ¡Así nos va!


Mientras los políticos sigan mirando para otro lado y no se fijen en la construcción, seguiremos en caída libre. Como en otras crisis, también saldremos adelante, porque los empresarios de la construcción estamos acostumbrados a superar obstáculos y volveremos a ser los artífices de la recuperación, arrastrando a la economía de nuestra tierra por senderos de progreso y estabilidad.

 
3-1-2012 Fepeco reclama que haya crédito para que la desgravación por comprar casa sea efectiva

 

Leer más...
 
20-12-2011 Fepeco expresa su "total" predisposición a colaborar con el Gobierno de Canarias en la rehabilitación turística

 

Leer más...
 
2-12-2011 Diálogo de Fepeco e Industria

 

Leer más...
 
20-11-2011 El plan para reformas de Fepeco, modelo a nivel estatal

Leer más...
 
17-11-2011 El PP aboga por un cambio que permita crear empleo y reducir el déficit público

 

Leer más...
 
14-11-2011 CC se compromete ante Fepeco a que la reconversión del sector turístico sea considerada cuestión de Estado

 

Leer más...
 
7-11-2011 El 60% de las casas canarias tienen que ser reformadas

Leer más...
 
28-10-2011 Iniciativa de FEPECO

 

Leer más...
 
27-10-2011 Rivero estima que la rehabilitación turística puede crear 126.000 empleos

Leer más...
 
21-10-2011 Fepeco impulsa la seguridad laboral en la construcción tinerfeña

 

Leer más...
 
23-8-2011 Fepeco alega que bajar el IGIC no basta para que se vendan viviendas

Leer más...
 
21-8-2011 CEOE exige trasladar a las Islas vía IGIC la rebaja del precio de la vivienda nueva

Leer más...
 
7-8-2011 Los bancos, las nuevas inmobiliarias

Leer más...
 
12-7-2011 “Existe demanda de vivienda, pero no conceden créditos”

 

Leer más...
 
13-6-2011 Las constructoras isleñas supeditan su viabilidad al tirón de la rehabilitación

 

Leer más...
 
12-6-2011 Los constructores ´emigran´ a Cabo Verde

 

Leer más...
 
10-6-2011 Desde mi observatorio...

 

Leer más...
 
9-6-2011 Los empresarios asumen con preocupación el nuevo parón

 

Leer más...
 
30-5-2011 Fepeco instruye a los empresarios en la reforma del Código Penal

 

Leer más...
 
24-5-2011 FEPECO facilita la realización de prácticas a los estudiantes de la Universidad de La Laguna

 

Leer más...
 
24-5-2011 Conferencia en Tenerife sobre cómo combatir la crisis

 

Leer más...
 
20-5-2011 El PSC recomienda a los constructores que se dediquen a la rehabilitación

 

Leer más...
 
19-5-2011 Constructores lamentan que el tema mamotreto siga en el aire

 

Leer más...
 
15-5-2011 Fomento calcula que Canarias tiene 1.050 pisos menos por vender que hace un año

 

Leer más...
 
10-5-2011 La patronal de la construcción exige una terminal de pasajeros para el puerto de Santa Cruz de Tenerife

 

Leer más...
 
10-5-2011 Rivero promete a los constructores menos burocracia y trámites para generar actividad económica

 

Leer más...
 
9-5-2011 La construcción arrastra desde hace dos años 50.000 parados en el Archipiélago

 

Leer más...
 
2-5-2011 UPyD se reúne con FEPECO

 

Leer más...
 
28-4-2011 Campaña para la prevención de daños auditivos

 

Leer más...
 
14-4-2011 Soria (PP) asegura que quienes "demonizaron" la construcción hoy se acuerdan de los niveles de empleo que creaba

 

Leer más...
 
1-4-2011 Fepeco presenta 25 propuestas a los partidos políticos, de cara a la próxima legislatura

 

Leer más...
 
1-4-2011 Los constructores tinerfeños exigen una simplificación legislativa y burocrática

 

Leer más...
 
1-4-2011 La CEOE, Fepeco y la Cámara de Comercio tinerfeña, quejosas por el excesivo, a su juicio, tamaño de la Administración

 

Leer más...
 
1-4-2011 FEPECO, ante la difícil situación económica presenta 25 peticiones del sector de la construcción a la sociedad Canaria

 

Leer más...
 
1-4-2011 Los candidatos a la Alcaldía dan la razón a la patronal

 

Leer más...
 
1-4-2011 Los empresarios lanzan un SOS: o se quita burocracia, o hay crisis pa’ rato

 

Leer más...
 
1-4-2011 Los empresarios tinerfeños exigen a las administraciones eliminar burocracia y mancomunar servicios

 

Leer más...
 
1-4-2011 Antonio Plasencia admite que obras como Granadilla no crean empleo

 

Leer más...
 
1-4-2011 Francisco exige que se reactiven planes de infraestructuras

 

Leer más...
 
1-2-2011 Fepeco crea un registro de empresas para rehabilitación

 

Leer más...
 
1-2-2011 Antonio Plasencia en Antena3

 

Leer más...
 
13-1-2011 Antonio Plasencia en Mírame TV

 

Leer más...
 
10-1-2011 ANTONIO PLASENCIA "El canario no quiere que le regalen el dinero, sino ganarlo con dignidad"

 

Leer más...
 
9-1-2011 Fepeco prevé más caídas en las ventas de viviendas tras el final de las ayudas fiscales

Leer más...
 
8-1-2011 LA MEDIA COLUMNA FRANCISCO AYALA Faltan créditos de los bancos

 

Leer más...
 
6-1-2011 Las empresas, sin créditos

 

Leer más...
 
29-12-2010 Los constructores isleños dicen que sin crédito la crisis será muy larga

 

Leer más...
 
24-12-2010 Diario de Avisos - Panorama del Año

 

Leer más...
 
19-12-2010 Un buen lavado de cara para las vías insulares

 

Leer más...
 
16-12-2010 Los constructores celebran el plan de mejora de carreteras del Cabildo

 

Leer más...
 
13-12-2010 Ángeles Palmero: "Los bancos deben cumplir su función: prestar dinero"

 

Leer más...