Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si sigue navegando, entendemos que acepta su uso.
Para cambiar la configuración o más información Política de Cookies
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner









02/11/2017 ALARMA EN EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN POR FALTA DE ÁRIDOS

Canarias es, actualmente, la envidia del resto de comunidades autónomas, porque ha conseguido importantes partidas presupuestarias para la ejecución de obra pública. Sin embargo, estas obras pueden paralizarse, dado que nadie se ha preocupado de que tengan material, por ejemplo, áridos. La desidia de las administraciones para buscar una solución a este problema ha llevado a Tenerife a una situación “terminal” que puede desembocar en la paradoja de que con elevadas expectativas de obra pública y privada estas no se puedan realizar porque hay desabastecimiento de áridos.

 

DIARIO DE AVISOS publicó ayer una entrevista con el director general de la Asociación Nacional de Empresarios Fabricantes de Áridos (Anefa), César Luaces, en la que alertaba de la situación dramática que vive Canarias por la escasez de esta materia prima, y concretamente Tenerife, a la que le quedan, como máximo, “tres meses” de suministros de áridos.

 

Luaces, que vino a la Isla para reunirse con los empresarios del sector, asegura que se ha llegado a esta situación por una “falta de planificación” por parte de las administraciones para establecer un marco que garantice seguridad jurídica a los empresarios a la hora de presentar proyectos de extracción. “Actualmente no hay en Tenerife ni un solo proyecto presentado cuando, precisamente, por la falta de áridos debería haber cola. Esto se debe a que un proyecto de este tipo tarde casi 10 años en autorizarse y eso es insostenible para un empresario”, explicó Luaces. Los áridos son la segunda materia prima más consumida después del agua, razón de más para que las administraciones (ayuntamientos, Cabildo y Gobierno) se alineen y creen un marco jurídico estable y un plan estratégico similar, por ejemplo, al plan energético, estableciendo una proyección del consumo de áridos para los próximos 10 años en función de las obras previstas, y acelerando las concesiones para que las empresas vengan a extraer, siempre de manera sostenible y ordenada, y de acuerdo a la reglamentación vigente. “Esto no se ha hecho”, prosiguió, “a pesar de que lo llevamos diciendo 20 años, y se nos ha ignorado; ahora tenemos el problema encima”.

Fuente: diariodeavisos.com